La guerra en Gaza continúa sin señales de un alto el fuego, después de que Hamás se pronunciase este viernes sobre la última propuesta de Estados Unidos que cuenta con el apoyo de Israel. El grupo terrorista ha asegurado que la oferta «no satisface ninguna de las demandas justas y legítimas» de Palestina. En la foto: Steven Witkoff
La guerra en Gaza continúa sin señales de un alto el fuego, después de que Hamás se pronunciase este viernes sobre la última propuesta de Estados Unidos que cuenta con el apoyo de Israel. El grupo terrorista ha asegurado que la oferta «no satisface ninguna de las demandas justas y legítimas» de Palestina.
El miembro del buró político de Hamás, Basem Naim, declaró en un comunicado que «un análisis minucioso revela que la respuesta israelí busca consolidar la ocupación y perpetuar políticas de matanza y hambruna, incluso durante lo que se supone es un período de desescalada temporal». Además, agregó que la propuesta no contempla «el cese inmediato de las hostilidades y el fin de la catástrofe humanitaria».
El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, presentó un plan que incluye un alto el fuego de 60 días y la liberación de 28 rehenes israelíes en la primera semana. A cambio, se propone la excarcelación de 1.236 presos palestinos y la entrega de los cuerpos de 180 palestinos fallecidos. Actualmente, Hamás tiene en su poder a 58 rehenes.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, confirmó que «Israel aprobó esta propuesta antes de que se enviara a Hamás» y que las conversaciones continúan con la esperanza de lograr un alto el fuego que permita el regreso de todos los rehenes, una prioridad para la administración estadounidense desde el inicio del conflicto.
Aunque el grupo terrorista está analizando la propuesta, su portavoz Sami Abu Zuhri señaló a Reuters que están discutiendo el texto y que no incluye compromisos para acabar la guerra ni la retirada de los soldados israelíes.
La diferencia entre ambos bandos sigue siendo la duración y alcance del alto el fuego. Hamás exige una tregua definitiva que ponga fin a la guerra, mientras que Israel solo está dispuesto a suspender temporalmente las hostilidades hasta que se liberen todos los rehenes, sin comprometerse a detener su ofensiva en Gaza.